Comenzamos esta ruta en las proximidades de Urraca Miguel, una pequeña población situada al pie de los primeros relieves de la Sierra de Ojos Albos.
Estos rodales de pino silvestre, fruto de repoblaciones de los años 80, carecen de gestión forestal, pero aportan singularidad al paisaje y acogen fauna variada como rapaces, aves y mamíferos.
Este tramo de la ruta atraviesa extensas superficies de pastizal natural, utilizadas tradicionalmente como zonas de pasto para el ganado, en especial vacuno y en menor medida ovino.
A medida que ganamos altitud, el paisaje comienza a transformarse y hace su aparición una de las formaciones vegetales más emblemáticas del sistema central: el piornal
La ruta culmina en el Pico Valdihuelo, uno de los puntos más elevados del entorno y auténtico balcón natural desde el que se domina un extenso paisaje de valles, dehesas, pueblos y sierras.